
Con un aspecto estropeado y con algo de polvo en la nariz es pillada la controvertida artista del soul Amy Winehouse. En esta actitud podemos llegar a pensar que la actriz acaba de tomar la estimulante droga de la cocaína. Amy volvió a llamar la atención de los transeuntes al ser vista saliendo de un pub de Londres durante la pasada semana. La cantante apareció con una sustancia sospechosa reflejada por debajo de la nariz así como lágrimas en ojos y manchas coloradas en la piel.
De acuerdo al Daily Mail ella necesitó ayuda para retirar su propio coche. La estrella cenó con su exnovia Kristian Marr y con David Gest. “Todos están diciendo que Amy se está recuperando, pero su comportamiento es realmente preocupante”, dice uno de los testimonios presentes en el local. Lo cierto es que en apariencia Amy Winehouse comienza a tener un parecido al de un adicto a las drogas.